Picadas ilegales: “Cuando llegamos, desaparecen”

El fenómeno de las picadas ilegales no es nuevo. El peligro que genera está actividad emprendida por fanáticos de los fierros, para el resto de la sociedad e inclusive para ellos mismos es grande. Si bien no hay estadísticas oficiales sobre el tema, son muchas las víctimas hasta el momento.

Mar del Plata también sufre la problemática y los controles, si es que existen, no alcanzan. La Opinión MDP denunció hace unos días una picada en el Camino Viejo a Miramar, uno de los lugares elegidos habitualmente.

El testimonio de un vecino que pasaba por el lugar con su familia fue contundente: alrededor de 50 autos habían “tomado” la ruta. Había vehículos en la banquina, gente tomando cerveza y en el medio, los autos que pasaban por el lugar y nada tenían que ver con la actividad. Según, le contó a este medio el hombre que pasó por el lugar, hizo rápidamente un llamado al 911. “Copio y transmito” recibió como respuesta.

Convocadas en cuestión de minutos por redes sociales o whatssap, las picadas se organizan en cualquier momento y en cualquier lugar.

¿Fallan los controles? ¿Hay controles para esta actividad que puede ser mortal? ¿Zonas liberadas? Lo sorprendente es que el hecho denunciado se dio en el fin de semana extra largo, en el que se implementaron los promocionados operativos de “saturación”.

“Se avisan por Whatsapp”
El Director de Tránsito Miguel Grassi Muñoz reconoció el problema y aseguró que tomarán medidas. “Es un tema que le corresponde a las fuerzas del control del estado Ya sea policía o tránsito. Estamos trabajando, me llamaron varias personas denunciando el tema. Vamos a tratar de hacer algún control con la policía de la provincia y la comisaría de la jurisdicción correspondiente”, declaró en diálogo con Radio 10.

Por otra parte, el director de tránsito buscó una justificación en la tecnología al decir que “hay un tema que es el Whatsapp. En quince minutos te arman una picada y cuando llegamos, desaparecen. Nos ha pasado de ir a Dorrego y Juan B Justo o en la costa, y cuando llegamos, ya no están. Se van avisando por whatsapp”.
De todas maneras, Grassi Muñoz reconoció fallas en los controles. “En principio, habría que ver la falta de control. Nosotros tenemos que estar controlando. No sé si es una falla, es una cuestión operativa”, señaló.

Rápidos y peligrosos
Las picadas ilegales se realizan generalmente de noche con autos bajos, con llantas deportivas, vidrios polarizados, y haciendo sonar sus escapes. Se utilizan vehículos modificados o ‘tuneados’, que según un estudio del Centro de Experimentación de Seguridad Vial, son mucho más peligrosos, debido a que pueden haber sido alterados o suprimidos elementos de seguridad vital. En estas mini carreras, no sólo se pone en juego la adrenalina y el coraje del piloto: se corre por plata y también hay apuestas.

Hasta tres años de prisión
El delito de picadas ilegales está en el código penal (Art. 193 bis) y tiene una pena que va de los seis meses a los tres años de prisión.

Comentarios

Deja un comentario